Festival de cine documental. Del 28 de septiembre al 6 de octubre. CÁDIZ


¿Crisis? ¿Qué crisis?

¿Crisis? ¿Qué crisis?


Hace diez años pinchaba la burbuja inmobiliaria y empezaba la crisis económica más devastadora y prolongada de la era capitalista. Tras todo este tiempo, los más optimistas, o al menos los más vinculados al sistema, nos dicen que lo peor ha pasado, pero el precio ha sido alto. Recortes de derechos sociales, enriquecimiento de los más ricos, aumento de los aspectos más autoritarios de la sociedad, etc., que hacen que afrontemos una época muy confusa. Por otro lado, esto ha propiciado la aparición de una contestación política y social que abre unos caminos que todavía no sabemos dónde van a desembocar. Para unos, fue una crisis típica coyuntural del capitalismo. Para otros, una maniobra para aumentar los resortes del neoliberalismo y descapitalizar a la sociedad y al estado del bienestar.

Alcances monta este año un ciclo centrado en documentales españoles, muy abundantes en el último año, en el que se reflexiona como está el país tras esta década de crisis, hablando de problemas que siguen vigentes, o en algunos casos, se han acrecentado. Así, Organizar lo (im)posible, es un corto que habla de la lucha de las “Kellys”, las camareras de piso que se han convertido en un emblema de las reivindicaciones obreras de esta década. La grieta habla de uno de los aspectos más visibles y dolorosos de esta época, los desahucios y las plataformas que intentan combatirlos y defender el derecho a una vivienda digna libre de especulación. Españoles en el exilio se centra en toda esta juventud que debido a la falta de perspectivas ha tenido que abandonar nuestro país. Por último, Tijera contra papel habla de cómo la crisis ha despertado fuerzas muy peligrosas en nuestro país, con la cuestión de la amenaza a la libertad de expresión que se está ejemplificando en leyes mordaza y condenas judiciales a determinados artistas. En definitiva, un ciclo que evidencia que para muchos sectores de nuestro país, lo de la salida de la crisis es muy relativo y que deja claro los muchos cadáveres sociales que ha dejado.